En el ‘Granma’ se lee que Esperaza Aguirre es «minúscula de mente y enana de inteligencia»
Publicado en El Periódico de Aragón el 30 de octubre de 2011
La política es más entretenida cuando se se acerca a los siempre desinhibidos plantemientos de la barra del bar. Artur Mas, criticando la pronunciación de niños gallegos y sevillanos, o su compañero de coalición Duran Lleida, quejándose de que en España hay mucha inmigración o de cómo se gastan el PER los andaluces, son más transparentes y cercanos que cuando optan por la versión de hablar y hablar para no decir nada. Este último, el sempiterno político mejor valorado, aún no ha terminado de salir del último charco en el que se metió al defender los tratamientos psicológicos contra la homosexualidad.Mientras, el portavoz socialista en la Junta andaluza ha dicho que Ana Mato es una «pija que viaja en un Jaguar modelo Gürtel», y Peces Barba, uno de los padres del Constitución, la ha liado con sus bromitas sobre los catalanes. Aunque el campeón de la semana es sin duda el único personaje del país que aún se ríe con el chiste del perro Mis tetas, si lo cuenta Rajoy, claro; sí, han acertado: Esteban González Pons, quien está seguro de que ya no quedan «idiotas» que voten al PSOE.
Ante una nueva metedura de pata del vicesecretario de ¡Comunicación! --el mismo que incitó a tomar las plazas de España al estilo Tahrir o prometió tres millones y medio de empleos--, el entorno del PP ha echado mano del y tú más para recordar aquella otra salida de tono del socialista Pedro Castro, que siendo alcalde de Getafe dijo que no entendía por qué había tanto «tonto de los cojones» que votaba a la derecha. Con el tiempo, unos cuantos tontos terminaron por desalojarle del sillón en las municipales de este año para entregárselo a Juan Soler-Espiauba, ahijado político de Esperanza Aguirre.
Por cierto que la presidenta de Madrid tampoco va mal servida en el apartado de las descalificaciones. El 15 de octubre, en el periódico oficial del régimen cubano, el Granma, se la tachaba de «minúscula de mente, enana de inteligencia, raquítica de criterio y liliputiense de conocimientos». Todas ellas acepciones que se pueden leer (también en internet) en un artículo firmado por Arturo del Villar, ciudadano español que lidera el colectivo republicano Tercer Milenio. Visto lo visto, está claro que lo mejor será ir pidiendo otra caña.
