La aparición de Anonymous ha llenado de esperanza a unos y sacado de quicio a muchos otros
Publicado en El Periódico de Aragón el 2 de enero del 2011
Narra Marcos en el Nuevo Testamento que cuando Jesús preguntó a un endemoniado que le había salido al paso cuál era su nombre, este respondió: "Mi nombre es legión, porque somos muchos". La parábola explica cómo consumado el exorcismo, los espíritus impuros salieron del cuerpo del hombre poseído para buscar acomodo en miles de cerdos que apacentaban en una colina cercana. Poco después, mientras se difundía de boca en boca el nuevo milagro, la piara al completo se inmoló arrojándose al mar. Más de dos mil años después, "somos legión" es uno de los lemas con los que se identifican los miembros de Anonymous, el grupo de ciberactivistas que en las últimas semanas ha cobrado especial protagonismo por salir en defensa de Wikileaks y de su director, Julian Assange.Su aparición, amparados en el discurso innegociable de la libertad de expresión, ha despertado la esperanza de muchos, pero también ha sacado de quicio a otros, que no han tardado en tachar a Anonymous de grupo de piratas descontrolados. Su estructura horizontal, donde impera el consenso y no aparecen cabecillas o portavoces definidos, ha causado confusión y, en algunos centros de poder, incluso temor al comprobar las posibilidades de los llamados ataques en red, como el realizado por Anonymous a las páginas de Visa y Mastercard.
Multitud, libro editado en el 2004 y escrito por el italiano Antonio Negri y el estadounidense Michael Hardt, analiza entre otras muchas cosas la inteligencia del enjambre, concepto basado en la conducta colectiva de grupos de animales sociales, como las hormigas o las abejas, y que habría que tener muy a mano a la hora de analizar a Anonymous en profundidad.
Quizá también ayudaría echar un vistazo a las reflexiones del sociólogo francés Jean Baudrillard, ya fallecido, cuando habla en sus escritos de la mayoría silenciosa y de cómo las masas pueden ofrecer una resistencia activa a la manipulación política. No faltarán tipos de lupas con los que observar y analizar desde ahora lo que se antoja como un nuevo movimiento social internacional. Un grupo que, a falta de más datos, no parece precisamente estar endemoniado, por mucho que haya más de uno que ya trate de arrebatarle su espíritu.
