Método Rajoy

El plan por ahora es fácil: España resurgirá porque es «grande» y las cosas se van a hacer «como Dios manda»

Publicado en El Periódico de Aragón el 11 de diciembre de 2011

A estas alturas ya casi no quedan fechas inocentes. Después de las elecciones generalísimas del 20-N, el próximo 22, y más o menos a la vez, conoceremos los premios de la lotería de Navidad y la composición del nuevo Gobierno español. Un día repleto de expectativas, con la sangría de la crisis de fondo. Por ahora solo sabemos el nombre del presidente y una táctica desconcertante. Hace ya sesenta años, el compositor experimental John Cage reivindicaba la importancia del silencio en las estructuras musicales. Por lo visto, Mariano Rajoy ha trasladado esta idea a la política. Admitiendo que la prudencia es una virtud, no puede parecer indecisión. Desde lejos, el prestigioso diario británico The Guardian, poco antes de las elecciones, le llamaba «maestro de la ambigüedad». Entonces podía ser comprensible, a tenor de las encuestas: si daba pasos adelante solo podía perder votos. Pero ahora, tras el incontestable triunfo electoral, todo es distinto. Incluso un posible ministro, Luis de Guindos, advierte de la urgencia de actuar y critica que los gobiernos van a cámara lenta respecto al vértigo de los mercados. Parece excesivo esperar que las cosas se soluciones vía azar, destino o la combinación de ambos, aunque lo que algunos llaman método Rajoy ya le ha dado algunos buenos resultados. Véase el espinoso caso Camps, del que se ha desentendido sin casi desgaste. Incluso la famosa prima de riesgo ha estado menos alborotada estos días, por una serie de carambolas y sin su expresa intervención.
    Se intuye que su silencio no es completo, que la información está cuidadosamentee racionada. Tras su cita con Antonio Tajani, vicepresidente de la Comisión Europea, este expresó su satisfacción por las medidas «que se van a poner en marcha» en España. También el Secretario del Tesoro, Timothy Geithner, dijo el miércoles estar complacido, tras verse con Rajoy. Cabe esperar también que Merkel y Sarkozy le soplarán alguna respuesta con la que aprobar su propio examen. De momento sabemos que les dirá que España saldrá de la crisis porque «es una gran nación», porque se harán las cosas «como Dios manda» y que las medidas concretas se anunciarán «en su momento». De una manera un otra, que no falte la suerte (desde) el día 22.
 
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