Por momentos esto parece el campeonato nacional de peticiones de independencia
Publicado en El Periódico de Aragón el 7 de octubre de 2012
Como a estas alturas todas las opciones y análisis aún son válidos, no hay que descartar que el proceso de independencia puesto en macha en Cataluña sea una farsa. Otra cosa es que un buen puñado de políticos y sus partidos --y también muchos medios de comunicación-- opten por azuzar la quimera durante meses, quizá años, pese a que son conscientes de que caminan hacia un callejón sin salida. Es probable que se trate de una estratagema (no sería nueva) basada en una calculada política de peticiones, perdón, de exigencias máximas, para luego ir bajando el listón con el paso del tiempo. Algo caerá. También es posible, claro, que todo sea tan simple como un masivo e inesperado ataque de priapismo como consecuencia de la Diada.
Al otro lado, mientras, tampoco faltan las reacciones chuscas bajo el casposo palio del una, grande y libre. El recién fallecido Eric Hobsbawm decía que hay nacionalismos basados esencialmente en lo que llamaba "geografía de escuela secundaria": todo aquello que pertenece a la plataforma continental debería pertenecer al país más cercano. (Por cierto, argumento válido cuando se trata de Gibraltar y el valle de Arán y sin peso cuando Marruecos reclama Ceuta y Melilla).
El propio historiador británico analizó en un memorable ensayo cómo fue una cuestión de "genuino orgullo y humillación" lo que llevó a Inglaterra a responder sin contemplaciones en las Malvinas, islas hasta entonces absolutamente desconocidas para los ingleses. Salvando las distancias, en España nos pasó con Perejil, ese islote en el que ni siquiera Trillo ("Al alba y con tiempo duro de levante...") se haría un chalet; y ahora les ocurre a muchos con el caso catalán.
Aunque después están los que han aprovechado los vientos secesionistas para inscribirse en lo que ya parece el campeonato nacional de peticiones de independencia. Y otros, sin elevar demasiado la voz, han optado por un escalón menor y hablan de "pacto fiscal" aunque le ponen mil apellidos. Con todo, si por casualidad lo escrito hasta ahora es una estupidez (muy fácil) y de verdad Cataluña va camino de convertirse en Estado, lo más urgente sería retomar cuando antes el tema de los bienes de la Franja. Para luego será tarde.

2 comentarios:
Creo que su escrito se basa en la opinió poco contrastada, del otro lado del Ebro. Al parecer, a pesar de trabajar en EL PERIODICO, no se ha molestado es contrastar la realida de lo que se vive y pide Catalunya, desde el propio terreno. Si condiera que la mayor preocupación referente a este tema, es lo que pueda pasar con los negocios de la zona, denominada LA FRANJA, donde supongo también negará que hablan el catalán, creo, con respeto, que su punto de ira está demasiado cerca de su ombligo.
He decidido dejar de leer su periódico. Me he dado cuenta que no publican los comentarios, si los mismos difieren de su opinión, quedando censurados lo que significa, muy poca libertad de expresión y en consecuencia poca democracia. Reciban un cordial saludo.
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