Queda esperar a que Esteban González Pons nos haga ver que las próximas europeas son elecciones municipales
Publicado en El Periódico de Aragón el 9 de junio del 2013
La valentía, que debería ser una condición ligada a la honestidad, se convierte en algo grotesco si se exhibe cuando no toca y donde no es. Y más si se mezcla con algo de cinismo. Sirvan como ejemplos el supuesto arrojo de Fátima Báñez al describir como "movilidad exterior" la fuga de jóvenes al extranjero, o la arriesgada pirueta del siempre locuaz González Pons, que en uno de sus habituales bucles ha afirmado que trabajar en la UE "no es hacerlo fuera". En espera de que nos haga ver que las próximas europeas son elecciones municipales, esas declaraciones son de una desfachatez absoluta.Hay otras peores, eso sí, que se esconden tras un velo de desfachatez relativa. Son las que interpretan datos de manera injusta y groseramente interesada, blindando la verdaderas causas y responsabilidades. En el modo de tratar la economía sumergida encontramos un ejemplo. Buscando oxígeno donde no lo hay, la derecha que gobierna se permite infundir sospechas sobre los escalofriantes "datos contables" del paro, haciendo creer que si de verdad fueran ciertos, habría un estallido social. (Ojo porque son los mismos que se escandalizan y reprimen con dureza cualquier reivindicación en la calle, por pequeña que sea). Y todo cuando el último CIS revela que el desempleo es el primer problema para el 80% de la población.
Lo cierto es que objetivamente el dinero B no es una peculiaridad nuestra. Se estima que la evasión fiscal supone para España el 22,5% de su PIB, lo que le coloca en la media europea (22%), y significativamente cerca del 21,9% de Bélgica, uno de esos países del norte ejemplar. Y aunque según los técnicos de Hacienda, el 72% del fraude lo producen las grandes empresas, el director de La Razón, Francisco Marhuenda, prefiere empezar a repartir la amoralidad por abajo, afirmando nada menos que "corrupción es no pagar el IVA", con esa grandilocuencia tan propia y tan hueca como indigna. Eso sí, se encoge de hombros cuando se trata de reclamar claridad fiscal en los asuntos de la infanta Cristina, algo que de producirse diría mucho de la democracia española. Pero, claro, para defender eso hace falta tener un mínimo de valentía. De la de verdad.
Nota: Paco Marhuenda dijo textualmente "Corrupción es no pagar el IVA", en ese contexto, en "Al Rojo Vivo", La Sexta, 3, junio, 2013

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