Nuevo curso

Asistimos al campeonato nacional de quién miente más o tiene más casos oscuros o sospechosos

Publicado en El Periódico de Aragón el 1 de septiembre de 2013

Llega septiembre y con él vuelve la actividad al Congreso sin saber realmente si es el principio de un nuevo curso o si aún quedan deberes pendientes del anterior. La oposición insiste en reclamar a Rajoy, al que acusan de no haber dicho toda la verdad en su relación y la de su partido con Luis Bárcenas. Pero amagar con una moción de censura sin presentar candidato alternativo solo parece servir para envalentonar la altivez presidencial. No nos damos cuenta, pero hablar de mentiras empieza a ser tan peligrosamente frecuente que corremos el riesgo de acostumbrarnos y acabar por no escandalizarnos.
Al amparo de la táctica del y tu más que se ha instalado en este bipartidismo infinito que padecemos, de la cualidad ya banalizada se ha pasado directamente a la cantidad. Así, asistimos al campeonato de España de quién miente más o tiene más casos sospechosos, donde ya nadie es capaz de establecer el límite permitible de reprobación moral. No hace falta añadir, claro, que exigir ahora tolerancia cero es una broma de mal gusto y una enorme patraña.
Lo peor es que el reglamento parlamentario, que debería ser una herramienta útil para la vida democrática, aquí impide el debate gracias a la bondad de la mayoría absoluta conservadora. Hasta el punto, casi grotesco, de que UPD se propone impulsar una modificación para que mentir en la Cámara sea delito. Hoy no lo es. El voto obediente acrítico es suficiente, ya que está en consonancia con una educación que sitúa la asignatura de Religión, y por tanto la creencia ciega, a la altura en importancia académica de la ciencia o la tecnología, en detrimento de las humanidades, justo las encargadas de proporcionar una visión reflexiva, personal y global.
Mientras, en el arranque del auténtico año académico, el disparate tiene tintes propios. Al tiempo que Wert anuncia un incremento del 20% en el presupuesto de ayudas, con un lema oscuro ("impulsar el rendimiento"), la mayoría de la oposición y la comunidad educativa constatan que se han denegado 40.000 becas y anuncian próximas huelgas. Recapitulando: parece que la responsabilidad política tampoco va a ser evaluable el próximo curso.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

 
;