Cielo y tierra

El Gobierno renombra al sector más pasivo de la población como "mayoría silenciosa" y decide por su cuenta y riesgo adjudicárselo de aliado

Publicado en El Periódico de Aragón el 27 de octubre de 2013

Al Gobierno no le basta con la mayoría absoluta electoral en una sociedad desafectada. La política escapa ya del control de los partidos y se desplaza a la arena social. Recortes en derechos y prestaciones mal explicados, peor justificados y a costa del aumento de las desigualdades, unido a la falta de sensibilidad, han llevado al PP a buscar una legitimidad complementaria en una figura tan neutra y difusa como resbaladiza: la mayoría silenciosa. El sociólogo Jean Baudrillard decía (*) de ella que era una "entidad nebulosa (...) cuya existencia ya no es social, sino estadística" (**), pero también advertía de que era "leitmotiv de la demagogia política" (***). En 1969 Nixon se cobijó tras esta noción para reafirmar que las manifestaciones en la calle no harían cambiar su política en Vietnam. Sabemos cómo acabó su carrera política. Tuvo que ir Rajoy precisamente a Nueva York en septiembre del 2012, donde además solo permitió dos preguntas, para alabar la "grandeza" de esos ciudadanos pasivos que no le estropean los telediarios, ni las portadas de prensa con lo que él llamaba "intereses de vuelo corto". Una distorsión más allá, la lideresa del PP catalán, Alicia Sánchez-Camacho, a propósito de lo suyo, y abundando, de paso, en ese victimismo que tanto reprocha a sus adversarios y que tanto crispa, se ha erigido nada menos que en "la voz" de esa mayoría silenciosa ahora redefinida como silenciada. Pero lo que reflejan los sondeos, el lugar donde aparece y se expresa esa mayoría silenciosa, según el propio Baudrillard, no compra discursos, cuando hasta un 44,5% consideraba en marzo que la corrupción era el mayor problema del país. Mientras, un nieto de Miró dona un grabado del artista para que los beneficios de su subasta se destinen a la caja de resistencia de los docentes, iniciativa secundada por particulares anónimos o no, como el pintor Miquel Barceló. El músico Fito Cabrales, además, destina 100.000 euros de la recaudación de sus conciertos a un Banco de Alimentos que cada mes ayuda a 33.500 familias, activando el apoyo de otras entidades y asociaciones de diferentes naturalezas. Está claro: lejos de las nubes, a ras del suelo, la ética no se predica, se contagia.

(*) En el enlace se copia una parte de su libro: Jean Baudrillard, Cultura y simulacro, Barcelona, Kairós, 2005. Pero lo que aquí está numerado de la página 23 a 51, en el libro corresponde con las páginas 127 a 155.
(**) “entidad nebulosa… cuya existencia ya no es social, sino estadística, y cuyo único modo de aparición es el sondeo” (pág 127 del libro, pág 23 del enlace de internet)
(***) Cita más completa: “El término de masa no es un concepto. Leitmotiv de la demagogia política, es una noción blanda, viscosa, lumpenanalítica”. Pág 111 del libro, no sale en el enlace.
Nota añadida: Baudrillard habla unas veces de "mayoría silenciosa", otras de "masa"       

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